La sonrisa de Yeferson se hace cada día más fuerte
Yeferson Jacobo Ixcotoyac Pinula, de cinco meses, siempre está sonriendo.
Es un bebé alegre que se ilumina cuando la gente habla con él. Pero detrás de su brillante sonrisa, su familia llevaba una pesada carga. Yeferson nació con labio y paladar hendido.

Apenas dos días después de su nacimiento, una enfermera de su comunidad le recomendó que comenzara a beber fórmula porque la alimentación puede ser difícil para los bebés que nacen con fisuras. Desde entonces, Yeferson ha necesitado fórmula cinco o seis veces al día para mantenerse saludable y seguir creciendo.
Para sus padres, Cristóbal y Micaela, proporcionar esa fórmula parecía imposible.
La familia vive en la remota aldea de Chipaj en Guatemala y sobrevive con alrededor de 156 dólares al mes gracias al trabajo de Cristóbal como agricultor. Juntos están criando a cinco hijos. Cada lata de fórmula era cara.
A medida que pasaban las semanas, se encontraban haciendo dolorosos sacrificios. El dinero gastado en fórmula significó menos dinero para mantener a sus otros hijos y satisfacer las necesidades diarias de su hogar. La carga emocional era igualmente abrumadora.
Su madre cuestionó si había hecho algo malo durante su embarazo. Le preocupaba no haberse cuidado lo suficiente y se preguntaba por qué su familia se enfrentaba a una situación tan difícil.

Su marido la consoló recordándole que algunas preguntas sólo Dios puede responder y que su hijo era un regalo precioso digno de amor, cuidado y esperanza. Aún así, buscaron ayuda desesperadamente.
Durante tres meses, Cristóbal visitó diferentes hospitales con la esperanza de que alguien pudiera guiarlos. Dondequiera que iban, encontraban pocas respuestas y poco apoyo.
Luego todo cambió. Micaela conoció a otra madre cuyo hijo había nacido con la misma condición y había sido tratado exitosamente a través de AVIS en San Cristóbal. Compartió información sobre el programa y animó a la familia a buscar ayuda.
Esa conversación se convirtió en un punto de inflexión.
Actualmente, Yeferson está inscrito en el Programa de Nutrición para Niños con Labio Hendido y Paladar Hendido. Gracias a la generosidad de donantes compasivos, su familia ha recibido donaciones de fórmula especializada junto con citas médicas periódicas para controlar su peso, crecimiento y salud general.

Como resultado, Yeferson está ganando peso saludable y prosperando. Para sus padres, el apoyo les ha proporcionado algo más que nutrición. Ha traído alivio.
Sin la carga de comprar fórmula costosa, la familia puede cuidar mejor de sus otros hijos y prepararse para la cirugía que ayudará a mejorar el futuro de Yeferson. Ya no afrontan estos desafíos solos.
Hoy, Yeferson continúa sonriendo, creciendo y disfrutando del amor de su familia. Sus padres están profundamente agradecidos por el apoyo que han recibido y saben que sin él, nunca habrían podido costear la atención que necesita su hijo. Creen que el futuro de Yeferson habría sido muy diferente.
En cambio, gracias a la compasión de sus generosos seguidores, este pequeño niño ahora tiene la oportunidad de hacerse más fuerte cada día, recibir una cirugía que le cambiará la vida y experimentar el futuro saludable que todo niño merece.


