Ramone ya no tiene que buscar comida
Ramone solía pasar parte de cada día preguntándose de dónde vendría su próxima comida.
A sus 61 años se ha enfrentado a más desafíos de los que jamás hubiera esperado. Hace un año perdió su trabajo. Poco después perdió su casa. Desde entonces, ha estado viviendo en las calles de Phoenix, durmiendo en un refugio la mayoría de las noches y pasando sus días en el Centro Justa mientras busca trabajo y trata de reconstruir su vida.
Pero la falta de vivienda trajo consigo otro desafío que fue especialmente peligroso para Ramone. Él es diabético.

Sin comidas regulares y nutritivas, controlar su salud se volvió cada vez más difícil. Muchos días comía sólo una vez. Encontrar comida a menudo significaba hacer largas colas afuera, en el calor de Arizona, esperando comidas que no siempre estaban disponibles o diseñadas para satisfacer sus necesidades dietéticas.
El hambre no sólo era incómoda para Ramone. Amenazó su salud, agotó su energía y le dificultó concentrarse en encontrar empleo y seguir adelante.
Día tras día, se preocupaba de dónde vendría su próxima comida, hasta que partidarios compasivos como usted ayudaron a colocar comidas frescas y nutritivas directamente en sus manos.
A través del programa Stove to Table de Advance Community, Ramone ahora recibe comidas caseras saludables preparadas con cuidado por nuestro equipo del Programa de Nutrición y entregadas en lugares donde los adultos mayores pueden recibirlas de manera segura y digna.
El impacto fue inmediato. “Puedo comer dos veces al día en lugar de sólo una vez”, compartió Ramone. “Tengo más energía cuando como otra comida.”

Para alguien que vive con diabetes, esas comidas adicionales marcan una diferencia significativa. Ramone dice que las comidas le han ayudado a sentirse más saludable, perder algo de peso y mantener más energía durante todo el día.
También le han dado algo que hacía tiempo que no sentía: seguridad. “Me hacen sentir seguro”, dijo. “Sé que esos días no tengo que buscar comida.”
Para Ramone, esa tranquilidad lo significa todo. En lugar de pasar horas buscando su próxima comida, puede concentrarse en buscar trabajo, cuidar su salud y dar pasos hacia un futuro más estable.
Las comidas incluso le han permitido conocer alimentos que nunca esperó disfrutar. “Nunca comí verduras hasta que comencé a comer estas comidas”, compartió Ramone con una sonrisa. “La primera comida que recibí tenía coles de Bruselas y me encantaron. Ahora espero con ansias las verduras.”
Cada semana, Advance Community prepara y entrega más de 450 comidas caseras frescas a personas mayores de bajos ingresos en todo el condado de Maricopa. Elaborado con ingredientes de temporada y apoyado por más de 500 voluntarios dedicados cada año, Stove to Table ayuda a los adultos mayores a mantener su salud, independencia y dignidad.
Hoy en día, Ramone todavía enfrenta desafíos, pero ya no tiene que pasar todos los días preocupándose por si tendrá suficiente para comer. Más bien, sabe que le espera una comida saludable.
Y para alguien que trabaja duro para reconstruir su vida, esa simple seguridad proporciona algo tan nutritivo como el alimento mismo: la esperanza.
“Me encanta el programa”, dice Ramone. “Es bueno para mí.”


