Construyendo bases saludables: cómo enseñamos a los niños hábitos saludables que perduran
Una de mis partes favoritas de trabajar con nuestros jóvenes es enseñarles sobre salud y bienestar. A muchos niños nunca se les enseña cómo las decisiones cotidianas simples pueden afectar su salud, por eso disfruto creando oportunidades para que aprendan de una manera divertida, atractiva y práctica. Mi objetivo nunca es decirles a los estudiantes lo que deben o no deben hacer. En lugar de eso, quiero darles las herramientas y el conocimiento que necesitan para tomar decisiones más saludables por sí mismos.

Una actividad que los estudiantes siempre disfrutan es preparar agua infusionada con frutas frescas. Muchos vienen a clase pensando que el agua es aburrida, pero a menudo se sorprenden de lo mucho que les gusta agregar sabores como fresas, naranjas, limones o pepinos. Se convierte en algo más que una simple lección sobre hidratación. Les muestra que las opciones saludables pueden ser simples, agradables y fáciles de incorporar a su vida diaria.
También me encanta enseñar a los estudiantes cómo preparar comidas y refrigerios saludables. A veces existe la percepción de que los alimentos saludables son caros, difíciles de preparar o no tienen buen sabor. A través de actividades prácticas, los estudiantes pueden probar nuevos alimentos y aprender recetas sencillas que pueden recrear en casa. Una de las mejores partes es ver sus reacciones cuando se dan cuenta de que la comida saludable puede tener un sabor realmente delicioso. Estas experiencias ayudan a generar confianza en la cocina y hacen que las lecciones sean más memorables.
La actividad física es otra parte importante de lo que enseñamos. Alentamos a los estudiantes a encontrar formas de mover sus cuerpos que realmente disfruten, ya sea practicando deportes, bailando, estirándose o simplemente siendo activos con amigos y familiares. Quiero que los estudiantes comprendan que mantenerse activos no tiene por qué parecer una tarea ardua. Hay muchas maneras de apoyar tu salud y al mismo tiempo divertirte.

La parte más gratificante de este trabajo es ver a los estudiantes estar más dispuestos a probar cosas nuevas. He visto a estudiantes que al principio dudaban entusiasmarse por probar una nueva fruta, hacer una receta saludable o participar en una actividad física que nunca antes habían considerado. Esos pequeños momentos pueden parecer simples, pero pueden tener un impacto duradero. Muestran a los estudiantes que es posible tomar decisiones saludables y que no es necesario que se produzcan cambios positivos de una sola vez.
En Advance Community, creemos que el bienestar no se trata de ser perfecto. Se trata de tomar decisiones pequeñas y positivas todos los días. Mi esperanza es que las lecciones que los estudiantes aprenden a través de nuestros programas permanezcan con ellos mucho después de que termine la clase. Ya sea eligiendo agua con más frecuencia, probando una nueva receta saludable o encontrando una actividad que disfruten, cada pequeño paso importa.
Nuestra serie mensual de blogs del personal presenta historias e ideas sobre nuestro equipo en Advance Community, inspiradas por el trabajo que hacen todos los días.
El blog de este mes fue escrito por Stella Ranger, Educador de salud comunitaria y coordinador de programas. Haga clic aquí para apoyar el trabajo de Stella y el equipo de Salud y Bienestar.


